miércoles, 30 de abril de 2014

HIGÍA Y COPA DE HIGÍA


Higía (en griego antiguo "salud") o Salus en la mitología romana era una de las hijas de Ascelpio, hermana de Yaso y Panacea, era la diosa de la curación, la limpieza y la sanidad, mientras que su padre estaba relacionado con la medicina. De su nombre deriva la palabra "higiene"". Adquirió significado propio alrededor del siglo V a.C., pues hasta entonces era un epíteto más de la diosa Atenea. 

Aunque Higía había sido objeto de un culto local desde al menos el siglo VII a.C., no empezó a ser conocida fuera de este espacio hasta que el famoso Oráculo de Delfos la reconoció tras las plagas que devastaron la ciudad de Atenas en los años 429 y 427 a.C. y Roma en el 293 a.C. Así pues, sus principales templos se encontraban en Epidauro, Corinto, Cos y Pérgamo.

Pausanias señaló que en el ascelpión de Titane en Sición (fundado por Alexanor, nieto de Ascelpio) las estatuas de Higía se cubrían con cabellos de mujeres y prendas babilónicas. Según algunas inscripciones, estas mismas ofrendas eran realizadas en Paros.

Arifrón de Sición, un artista sicionio del siglo IV a.C., escribió un célebre himno en honor a esta diosa. Artistas como Escopas, Briaxis o Timoteo, entre otros, esculpieron estatuas de Higía. Se la solía representar como una joven muchacha alimentando una gran serpiente enroscada en torno a su cuerpo. A veces, la serpiente bebía un recipiente que portaba la diosa. Estos atributos fueron adoptados después por la diosa de la curación galo-romana Sirona.

La copa de Higia es internacionalmente uno de los símbolos más conocidos de la profesión farmacéutica. Higía era la diosa griega de la sanidad. Se trata, más concretamente, de un objeto que tiene una serpiente enroscada en una copa o cáliz. La serpiente representaba el poder, mientras que el cáliz es el símbolo del remedio. 


HIGÍA
1905
Enciclopedia Meyers




LA COPA DE HIGÍA

martes, 29 de abril de 2014

CASCO DE HADES


El casco de Hades (o Plutón de acuerdo a la mitología romana) era un casco divino forjado por el mismísimo Hefesto (Vulcano en Roma) que tenía el poder de hacer invisible a todo aquel que lo llevase puesto. 

Hades usaba este artilugio con mucha frecuencia para subir así desde el inframundo a la superficie de la tierra sin que nadie pudiese verlo, ya que era un dios muy temido por todos.

El dios obtuvo el casco en la Titanomaquia o Guerra de los Titanes, lucha que duró diez años. Pero por fin Gea, la Tierra Madre, profetizó la victoria para Zeus si éste tomaba por aliados a los que su padre, Cronos, había confinado al oscuro y terrible Tártaro. Así pues, el padre de los dioses olímpicos se acercó sigilosamente a la carcelera del Tártaro, Campe, la mató y cogió sus llaves. Más tarde liberó a sus aliados, que serían los Cíclopes y los Hecatónquiros. Después de conseguirlo, fortaleció a sus nuevos compañeros de lucha con comida y bebida divinas.

Como consecuencia de éste acto, los Cíclopes le entregaron a su liberador el rayo; a Hades le dieron el casco que lo convertía en invisible; y a Poseidón un gran tridente. Después de que estos tres hermanos hubieran celebrado un consejo de guerra, Hades entró sin ser visto en presencia de Cronos, su padre,para robarle sus armas. Mientras, Poseidón lo amenazaba con su tridente, desviando de este modo su atención por completo. Al fin, Zeus hizo caer sobre Cronos un rayo, lo que supuso un paso importante para ganar la contienda.

Sin embargo, el uso de este casco divino no fue exclusivo del dios del inframundo. Atenea, la diosa de la sabiduría, la batalla y la artesanía, llevaba el casco de Hades en una escena durante la célebre Guerra de Troya. Ésta lo utilizó para volverse invisible a Ares cuando ayudó al héroe griego Diomedes, su enemigo más cercano. Su asistencia supuso incluso que Diomedes hiriese al dios de la guerra con  una lanza. Por otro lado, Hermes, el dios mensajero llevó el casco de Hades durante su batalla con el gigante Hipólito.

Pero el uso no fue exclusivo de los dioses. En algunas historias, Perseo, el héroe que mató a Medusa, recibió el casco junto con las sandalias aladas por parte de Atenea. Así consiguió escapar de las hermanas gorgonas de Medusa. En otras versiones, en cambio, Perseo consiguió estos elementos de las ninfas estigias. La capa no la utilizó para evitar las petrificantes miradas de las Gorgonas, sino para escapar de las hermanas de Medusa después de haber decapitado a ésta.


LAS ARMAS DE PERSEO
Edward Burne - Jones
1885

lunes, 28 de abril de 2014

LA CAJA DE PANDORA


La famosa Caja de Pandora es un objeto conocido de la mitología griega tomada del mito de la creación de Pandora, la primera mujer creada por Zeus. Hefesto la creó con el uso de agua y tierra y los dioses del cielo la dotarían de muchos regalos: Atenea la vistió; Afrodita le entregó la belleza; Apolo le dio la habilidad musical; y Hermes le dio su persuasivo discurso.

La "caja" era en realidad un pithos (es decir, una tinaja ovalada) dado a Pandora, que contenía todos los males del mundo.

La leyenda relataba que después de que Pandora recibiese la caja, recibió también una orden del padre de los dioses diciendo que nunca jamás debía abrirla. Día tras día, la muchacha estaba cada vez más curiosa, y un día, decidió que iba a abrirla para conocer su contenido. Cuando la caja fue abierta comprendió el gravísimo error cometido y rápidamente cerró el recipiente. Pero ya era demasiado tarde,pues todos los males que estaban retenidos ya habían sido liberados. Sólo uno quedó dentro, elpis, el espíritu de la esperanza.

Hoy en día, la expresión abrir una "caja de Pandora" equivale a crear una acción en apariencia pequeña o incluso inofensiva pero que puede acarrear importantes consecuencias o de largo alcance.


PANDORA
John William Waterhouse
1896
Colección privada

domingo, 27 de abril de 2014

BÁCULO O VARA DE ASCELPIO


El báculo o la vara de Ascelpio p era un antiguo símbolo asociado con el dios griego Ascelpio (Esculapio para los romanos) y con la curación de enfermos mediante la medicina. Consistía en una serpiente entrelazada alrededor de una larga vara. 

El nombre del símbolo deriva de su precoz y extensa asociación con el hijo del dios Apolo, Ascelpio, que era un practicante de la medicina (gracias por ser instruido en esta ciencia por el célebre centauro Quirón) en la antigua mitología griega. Sus atributos eran, precisamente, la serpiente y la vara, a veces por separado en la antigüedad, se combinan en este símbolo.

La serpiente se consideraba en muchas culturas capaz de resucitar a los muertos y Esculapio en su afán de sanación iba resucitando a los difuntos que veía (por ejemplo a Hipólito, hijo de Teseo, el dios lo revivió con una milagrosa hierba que le llevó la serpiente). Hades, dios y rey de los infiernos, molesto por la reducción de los enviados a su reino fue a quejarse del uso que el dios de la medicina hacía de la serpiente, así pues, como medida salomónica, Zeus, padre de los dioses, optó por anular la capacidad de la resurrección y dotándola solamente de la sanación, De ahí deriva su estrecha relación con el mundo médico.

Pero es muy común errar confundiendo este objeto con el caduceo o báculo de Hermes (Mercurio para los romanos). La diferencia era que el bastón de Esculapio no tiene alas y sólo asciende una serpiente por la vara.


VARA DE ASCELPIO



ESCULAPIO
Roma, Musei Capitolini

sábado, 26 de abril de 2014

CADUCEO


"Caduceo" es un vocablo de origen griego que significa "vara de olivo adornada con guirnaldas". 

En la mitología helena, este objeto se lo regaló el dios Apolo al mensajero de los dioses Hermes. Según el himno homérico a Hermes y la Biblioteca mitológica de Pseudo-Apolodoro, parece que habría que distinguir dos báculos que más tarde se unirían en uno: el primero, la ordinaria vara de heraldo; y el segundo, la vara mágica, como las que otras divinidades poseían. Los lazos blancos con los que la vara de heraldo estaba originalmente adornada habrían sido cambiados por artistas posteriores por las dos serpientes. Sin embargo, los antiguos las justificaban bien como vestigio de una característica de la divinidad, bien considerándolas representaciones simbólicas de la prudencia, la vida y la salud. En épocas más tardías, el caduceo fue adornado también con un par de alas, expresando así la rapidez con la que Hermes se movía de un lugar a otro como mensajero.

A veces se confunde este objeto con la famosa vara de Esculapio (Ascelpio), usada como el símbolo de la medicina. También tiene cierta similitud con la copa de HIgía, uno de los símbolos más conocidos de la profesión farmacéutica.

En la mitología romana, en cambio, esta vara era llevada por los heraldos o mensajeros, tales como el propio Mercurio (Hermes en la Antigua Grecia). La vara poseía dos serpientes entrelazadas en lugar de guirnaldas. De acuerdo con la leyenda, Mercuro vio luchar a dos serpientes y logró separarlas pacíficamente con el caduceo. Así, ambas dejaron de luchar en el momento y se separaron.

En cuanto al carácter simbólico, las dos serpientes entrelazadas también pueden representar el número 8 y son el símbolo del equilibrio entre fuerzas antagónicas. Además, representaban el eterno movimiento cósmico, base de regeneración y de infinito.


CADUCEO DE HERMES





HERMES
Pintor Tithonos
480 - 470 a.C.

viernes, 25 de abril de 2014

EL ANILLO DE GIGES


La leyenda que habla sobre el mítico Anillo de Giges es relatada por el célebre filósofo ateniense Platón en el libro II de su La república. En realidad, era un objeto que guardaba vaga relación con el Giges histórico del que Heródoto ofrecía datos.

Narraba la leyenda que un pastor llamado Giges tras una turbulenta tormenta y un tenebroso terremoto encontró, en lo más hondo de un profundo abismo, un caballo de bronce con un cuerpo sin vida en su interior. Este último tenía un brillante anillo de oro y el pastor decidió quedarse con él. Lo que Giges desconocía por completo era que aquel objeto tenía cualidades extraordinarias, que cuando se le daba la vuelta, le volvía invisible. En cuando comprobó las propiedades del anillo, Giges lo usó para seducir a la reina y, con ayuda de ella, matar al rey para así poder apoderarse del reino.

Galucón, el hermano de Platón, hacía referencia directa a este mito para así poder ejemplificar su teoría de que todas las personas son injustas por naturaleza. Sólo son justas por miedo al castigo de la ley o por obtener algún beneficio a cambio de un buen comportamiento. Si las personas fuesen invisibles a la ley como Giges con el anillo, la injusta naturaleza se reflejaría.

Este mito ha tenido una gran influencia en el campo filosófico, ya que daba a entender que el ser humano hace el bien hasta que puede hacer el mal cuando "se hace invisible", y puede acceder a cosas que no son suyas, con lo que llevado por esas circunstancias ese alguien se corrompe irremediablemente. Así pues, la persona no sería libre en absoluto.

jueves, 24 de abril de 2014

AMBROSÍA


La ambrosía era, según la mitología griega, una sustancia asociada a los dioses,considerada, por lo general, la comida o bebida de las deidades. 

Es curioso el origen de la palabra. Deriva del griego antiguo ambrosios, significando, literal mente "no" + "mortal", o sea, inmortalidad. Sin embargo, el investigador clásico Arthur Woollgar Verrall negó que hubiese algún ejemplo claro de que ambrosios significase necesariamente "inmortal", prefiriendo así interpretarla como "fragante", un sentido que a su juicio resulta más adecuado. 

W. H. Roscher pensaba que tanto el néctar como la ambrosía eran tipos de miel y que su poder de conferir la inmortalidad se debería a las supuestas propiedades curativas y limpiadoras de la miel, y porque la miel fermentada (hidromiel) precedió al vino como enteógeo en el mundo egeo. 

Por otro lado, Onians señalaba que la miel tiene su propio nombre en griego y no se consideraba para nada una sustancia sagrada, sino algo común a disposición de cualquiera. Tras el estudio detallado de los paisajes homéricos que mencionaban la ambrosía, concluyó que ésta es una contrapartida divina del aceite o grasa que utilizaban los humanos y que los dioses utilizarían para diferentes usos: comerla, lavarse con ella, ungir el cuerpo, imbuirla en las narices de un cadáver para que no se pudra e introducirla junto con néctar en el pecho etc.

También para A. Ballabriga la ambrosía sería el equivalente divino del aceite, como el néctar lo es del vino siendo ambas sustancias líquidas.

De acuerdo con Píndaro, una de las impiedades de Tántalo fue ofrecer a todos sus invitados la ambrosía de los inmortales dioses, un robo parecido al que Prometeo cometió con el fuego sagrado. Por otra parte, la maga Circe mencionó a su amado Odiseo (Ulises) que una bandada de palomas llevaba la ambrosía al hogar de los dioses en el Olimpo.

Por derivación, se denominó Ambrosia a ciertos festivales que se celebraban en honor al dios del vino, Dionisos o Baco, probablemente por la predominancia de los banquetes relacionados con ellas.

Además, la ambrosía está relacionada estrechamente con la amrita hindú, una bebida que debía de conferir la inmortalidad a los dioses.


LA COMIDA DE LOS DIOSES EN
EL OLIMPO
Pintura decorativa de un plato
Nicola da Urbino
1530

martes, 22 de abril de 2014

MINOS


Minos era un rey semilegendario de la isla griega de Creta, hijo de Zeus, padre de los dioses, y Europa. La civilización minóica griega recibía de Minos su nombre. No está nada claro si Minos es un nombre o una palabra cretense para rey.

Con su esposa Pasífae fue padre de muchos hijos entre los que destacaban Ariadna, Androgeo, Deucalión, Fedra, Glauco y Catreo. Minos, junto con sus hermanos Radamantis y Sarpedón fue criado por el rey Asterión de Creta. Cuando éste último murió, Minos consiguió el trono desterrando a su hermano Sarpedón y, según otras fuentes, también a Radamantis.


LA MUERTE DE MINOS

Minos buscó al famoso Dédalo de ciudad en ciudad proponiendo un acertijo: ofrecía una caracola espiral y pedía que fuese enhebrada por completo. Cuando el rey cretense llegó a Camico, en Sicilia, el rey Cócalo, sabiendo que Dédalo sería capaz de resolver tal acertijo, buscó al anciano. Éste ató un hilo a una hormiga que recorrió todo el interior de la concha, enebrándola por completo. Minos supo así que Dédalo se encontraba en la corte del rey de Camico y exigió que le fuese entregado de inmediato. Cócalo logró convencerlo para que tomase primero un cálido y relajante baño, y sus hijas lo mataron quemándolo intencionadamente con agua hirviendo.

Después de su muerte, Minos se convirtió en uno de los célebres jueces de los muertos en el Hades. Entre los tres, Minos era el que más protagonismo tenía ya que su opinión suponía ser el voto decisivo.


MINOS EN LA POESÍA

En la Eneida de Virgilio, Minos era el juez de aquellos a los que se había aplicado la pena de muerte tras haber sido acusados falsamente. Minos se sentaba en una urna gigantesca, decidiendo así si las almas deberían ir a los Campos Elíseos o al temible Tártaro. Aunque su autoridad era absoluta, se rodeaba de un jurado mudo para tomar las decisiones. A su vez, Radamantis, su hermano, era un juez del Tártaro que decidía los castigos adecuados para los criminales allí destinados.

En La divina comedia de Dante, Minos se sentaba en la entrada al segundo círculo del Inferno, que es el comienzo del Infierno propiamente dicho. Allí juzgaba incansablemente los pecados de cada alma y le asignaba su justo castigo a cada individuo indicando el círculo al que debía descender. Hacía esto dando el número apropiado de vueltas a su cola alrededor de su cuerpo. También podía hablar para aclarar la ubicación del alma dentro del círculo indicado por las vueltas de su cola.


"ALLÍ ESTA MINOS", LA DIVINA COMEDIA
Inferno, canto V, línea 4
Ilustración de Gustave Doré

lunes, 21 de abril de 2014

RADAMANTIS


Radamantis (también conocido como Radamanto) era uno de los hijos de Zeus (Júpiter) y Europa, siendo así hermano de Sarpedón y Minos, rey de Creta. Fue criado por Asterión y tuvo dos hijos, Gortis y Eritro.

Según una tradición, Radamantis gobernó la isla de Creta antes que su hermano Minos, y dotó a la región de un excelente código legislativo, que después se creería que los espartanos habían copiado. Expulsado de su país natal por su hermano Minos, celoso por su gran popularidad, huyó a Beocia, donde se casó con Alcmena. Homero lo representaba morando en los Campos Elíseos después de la muerte.

De acuerdo con leyendas posteriores, a causa de su inflexible integridad, sería uno de los jueces de los muertos en el inframundo junto a Minos y Éaco. Se suponía que juzgaba las almas de los orientales. Siguiendo con este tema, Dante hizo a Radamantis también uno de los jueces de los condenados en la parte del Infierno en su célebre La divina comedia. En realidad, no existía una sola parte en esta obra que hablase de él, pues Dante solo colocaba como tal a Minos, omitiendo por completo a Radamantis y Éaco.

Sin embargo, Virgilio hizo una breve descripción de las funciones de Radamantis como juez de las sombras en el libro VI de la Enéida: "El cretense Radamanto ejerce aquí un imperio durísimo. Indaga y castiga los frautdes y obliga a los hombres a confesar las culpas cometidas y que vanamente se complacían en guardar secretas, fiando su expiación al tardío momento de la muerte. Al punto de pronunciada la sentencia, la vengadora Tisífone, armada de un látigo, azota e insulta a los culpados, y presentándoles con la mano izquierda sus fieras serpientes, llama a la turba cruel de sus hermanas [las Furias]".

domingo, 20 de abril de 2014

ÉACO


Éaco era el rey de la isla Egina, situada en el golfo Sarónico. Fue comúnmente conocido por el rigor del sentido de la piedad y la justicia con que gobernó a su pueblo. Sus juicios eran buscados desde toda Grecia, tanto que después de llegar su muerte fue designado juez de las sombras en el Érebo junto a Minos y Radamantis. Una tradición posterior del mito contaba que Radamantis juzgaba las almas de los orientales, Éaco las de los helenos (es decir, los europeos) y Minos era quién tenía el voto decisivo.


ÉACO Y TELAMÓN
Jean - Michel Moreau le Jeune



ORIGEN DE ÉACO

Éaco era hijo de Zeus (Júpiter en Roma) y Egina, hija del dios - río Asopo, por lo que su nacimiento unió a los olímpicos con los inmemoriales espíritus acuáticos ctónicos del país. Su madre fue llevada por el padre de los dioses a la isla desierta de Enone, que desde entonces recibirá el nombre de Egina. 

Se decía que Éaco era uno de los hijos preferidos de Zeus, hasta el punto de que intentó hacerlo inmortal, pero las Parcas, es decir, el destino, se lo impidieron rotundamente.


ÉACO Y LOS MIRMIDONES

Cuando Hera (Juno) se dio cuenta de la infidelidad de su marido Zeus, envió una terrible plaga que diezmó casi por completo la población de la isla de Egina. Éaco rezó entonces a su padre Zeus pidiéndole ayuda. El rey de los dioses olímpicos convirtió en hombres a las hormigas de la zona, que serían llamados Mirmidones. Éstos serían conocidos, más que nada, por su participación en la Guerra de Troya.


ÉACO Y LAS MURALLAS DE TROYA

Las fructíferas plegarias de Éaco a Zeus pidiéndole lluvia en una época de gran sequía se conmemoraban en un templo de la isla de Egina. Él mismo erigió un templo dedicado a Zeus y ayudó tanto a Poseidón como a Apolo, que habían sido castigados por el padre de los dioses, en la cosntrucción de las magníficas murallas troyanas para el rey Laomedonte.

ÉACO Y ENDEIS

Éaco también fue conocido por su aventura con la nereida Psámate ("arena de la orilla del mar"), de la que nació el malogrado Foco. Poseriormente se casó con Endeis de Megara, de la que tuvo a los héroes Telamón y Peleo, padre de Aquiles. Éstos, quizás incitados por su madre, matarían a su hermanastro Foco. Conociendo tal acto, Éaco, terriblemente afectado, expulsaría a sus dos hijos de su reino. Fue tan desmesurada la cólera que sentía Psámate cuando se enteró que su hijo había muerto, que en venganza se convirtió en una feroz loba que acabó con todo el ganado de la isla de Egina.

ÉACO COMO JUEZ DE LOS MUERTOS

Cuando Éaco murió se convirtió en uno de los jueces de los muertos en el Hades junto con Radamantis y Minos.

En Las ranas de Aristófanes, el dios Dionisos (Baco en la tradición latina) descendió al Hades y se presentó como Heracles, haciendo así que Éaco se lamentase del robo de Cerbero por parte del héroe y le condene a ser torturado en el Aqueronte por los sabuesos de Cocito, Equdna, la murena tartesia y las gorgonas tritasias.

sábado, 19 de abril de 2014

ZORRA TEUMESIA


La zorra teumesia era una criatura mitológica relacionada con el ciclo tebano, que aparecía más concretamente en un fragmento de los Epígonos.

Los antiguos no informaban sobre sus orígenes, lo que hace dudosas las indicaciones de parentesco que se han dado ocasionalmente: por ejemplo con Tifón o Gea, la Tierra, al igual que muchos otros monstrios mitológicos griegos.

Destinada para no poder ser cazada jamás, este animal fue enviado por los dioses (por Dionisos según Pausanias) para aterrorizar a los tebanos en la épica del primer reinado de Creonte. Sin embargo, el motivo de esta "venganza" no está nada claro. Por tanto, su papel parece ser muy similar al de la Esfinge. Más aún, en un fragmento de Corina, Edipo libró a Tebas de dos monstruos.

Pero atentiendo a la versión más popular y más generalizada, Creonte exigió a Anfitrión que se encargase. Éste recurrió entonces a Laelaps, el divino perro destinado a cazar siempre a su presa, no dejándola escapar jamás. En el momento de la persecución, Zeus, padre de los dioses, transformó a los dos animales en piedras para resolver la contradicción de el perro infalible contra la zorra inalcanzable.


LA ZORRA TEUMESIA Y EL
PERRO LAELAPS

viernes, 18 de abril de 2014

OTRERA


Otrera, también conocida como Hipo ("caballo") era una de las primeras reinas del mítico pueblo de las Amazonas, siendo además fundadora de la nación amazónica. Sucedió a la gran soberana Lisipe y co-reinó con las hermanas Marpesia y Lampedo. Era, pues, la reina de las amazonas cuando el héroe Belerofonte 

En cuanto a su ascendencia genealógica, se consideraba hija bien de Euro, dios del viento del este, o bien del propio dios de la guerra, Ares, de la que también fue esposa. Con él tuvo como hijas a las famosas Hipólita, Melanipa, Antíope y Pentesilea, aunque esta última debió de ser hija de otra amazona llamada igual, dado que hay una generación entera entre Pentesilea y las tres hermanas mayores.

Otrera fundó numerosas ciudades en Asia Menor, como por ejemplo Esmirna, Éfeso, Cirene o Mirina. En Éfeso levantó junto a un haya la estatua de la diosa Artemisa (Diana en la mitología romana) que, poco después, ocuparía el altar mayor del Templo de Artemisa, una de las fabulosas Siete Maravillas del Mundo Antiguo, cuya construcción también debió de impulsar. Junto a su famosa hija Antíope, además, elevó numerosos templos al dios de la guerra. 

Creó, además, múltiples rituales en torno a la estatua de la diosa de la caza, consistiendo en bailar en cículo una especie de danza de guerra, utilizando escudos al ritmo de caramillos. Pero Otrera perdería el favor de Artemisa de por vida cuando no quiso participar en uno de sus rituales, llorando amargamente la pérdida.

jueves, 17 de abril de 2014

PENTESILEA


Pentesilea o Pentesilia era una reina amazona. Era hija del dios de la guerra, Ares, y Otrera, una de las reinas amazonas más conocidas. Según Quinto de Esmirna, era hermana de Hipólita, lo que plantea un grave problema cronológico, dado que ésta última combatió con Heracles y con Teseo, siendo una o dos generaciones anterior a Pentesilea. Se le atribuía al menos un hijo, llamado Caístro, que daría posteriormente nombre a un río del Asia Menor. Pentesilea fue sucedida como reina por Antianira.

Las diferentes tradiciones no se ponen de acuerdo sobre el motivo por el que, tras la muerte del príncipe troyano de Héctor, acudió a la Guerra de Troya en ayuda de los troyanos. Según Helánico y Lisias, Pentesilea fue empujada por su amor a la guerra. Por otro lado, según Diodoro Sículo y Apolodoro, acudió a la batalla para ser purificada por Príamo después de haber matado accidentalmente a Hipólita durante una partida de caza. Esta última versión resultó sorprendente, ya que el rey troyano había combatido contra las amazonas junto a los frigios (Ilíada, III, 188 - 189).

Pentesilea llegó a Troya con otras doce amazonas, a las que Quinto de Esmirna nombró. Entre éstas se encontraban Clonia, Polemusa, Derinoe, Antandra o Antíbrota. 

Pentesilea se distinguió por sus numerosas hazañas ante la ciudad asediada antes de ser abatida por Aquiles, quien atravesó su pecho con una robusta lanza. Al verla morir, Aquiles quedó totalmente sobrecogido por su belleza. Cuando Tersites, uno de los soldados aqueos, se burló del mítico héroe por esta pasión, Aquiles lo mató sin piedad alguna. Diomedes, primo del caído, arrojó en venganza el cuerpo de la amazona al río Escamandro. Según otras tradiciones, fue el mismísimo Aquiles quien la enterró en las orillas del río.


LA MUERTE DE PENTESILEA
460 a.C.
Munich, Staatliche Antikensammlungen

miércoles, 16 de abril de 2014

ANTÍOPE


Antíope era una reina de las amazonas, hija del dios Ares (Marte en la tradición romana) y hermana de Hipólita y Melanipa.

Cuando Euristeo encomendó a su primo Heracles como noveno de sus trabajos el arrebatas a las amazonas el célebre cinturón mágico de Hipólita, el héroe, acompañado por su amigo Teseo, inició una guerra contra las guerreras que pareció terminar cuando Hipólita les entregó tan preciado objeto. Las tradiciones son, de alguna manera, contradictorias porque no está claro si fue entregado voluntariamente porque la reina de las amazonas se enamoró de Heracles, o si bien Hipólita fue chantajeada por el secuestro de otra de sus hermanas, Melanipa.

Pero Teseo, no contento con esta simple victoria, secuestró a Antíope y la hizo su amante, por lo que las amazonas reiniciaron la guerra con el objetivo de conseguir liberarla. Llegaron en su ataque incluso hasta Atenas, pero en esta ciudad serían finalmente derrotadas.

Algunas tradiciones afirmaban que durante el asedio a Atenas Antíope luchó en el bando de las amazonas, y que una de sus compañeras llamada Molpadia la mató de un flechazo en el momento que iban a perder la victoria para así evitar que su reina fuese violada o ultrajada por los atenienses. 

Otros autores, confundiéndola con la mítica Hipólita, afirman que llegó incluso a casarse con Teseo, siendo la única de las amazonas que se casó. Así pues, tendrían juntos un hijo llamado Hipólito. Teseo terminaría planeando casarse con Fedra después de abandonar a su esposa o habiendo muerto ésta al dar a luz. 

En la versión en la que Teseo estaba casado con Antíope (o incluso se ha llegado a decir que estuvo casado con Hipólita) y la abandona, ésta intentó vengarse llevando a las amazonas a la boda de Teseo y Fedra para matar a todos. Sin embargo, la misión fracasó pues sería asesinada, según las versiones, por Teseo al seguir un oráculo o por Pentesilea, otra amazona.


TESEO Y ANTÍOPE
Metopa de la Casa del Tesoro
Atenas

martes, 15 de abril de 2014

HIPÓLITA


Hipólita era la reina amazona, dueña del cinturón mágico que su padre, el dios de la guerra, Ares, le había entregado. Su madre, Otrera, fue también la reina de las amazonas. Así pues, fue hermana de Melanipa, Antíope y Pentesilea.


HIPÓLITA
Promptuarii Iconum Insigniorum
de Guillaume Rouillé
1553



HIPÓLITA Y HERACLES

El noveno trabajo de Heracles fue obtener el cinturón de Hipólita a petición de Admete, la hija del rey Euristeo. En una versión del mito, Hipólita se enamoró del héroe, entregándole así el cinturón mágico de manera voluntaria. En otra, en cambio, Heracles secuestró a una de las hermanas de la reina, Melanipa, exigiendo así el preciado cinturón como rescate. Por tanto, garantizaba que liberaría a la amazona cuando lo consiguiese. El hacha de Hipólita fue entregada a la reina Ónfale, quien la guardaba en las regalías de los reyes lidios. Más tarde, se vería el arma empuñada por Zeus en una representación estatuaria.

Cuando obtuvo el cinturón, uno de los compañeros de Heracles, Teseo, secuestró a Antíope, otra hermana de Hipólita. Las amazonas atacaron entonces porque Hera (Juno en Roma), la enemiga de Heracles, difunció el malintencionado rumor de que Heracles estaba allí para atacarlas o incluso secuestrar a su reina. Pero Teseo y Heracles escaparon tanto con el cinturón y con la princesa Antíope. 

Según otra versión de la leyenda, Heracles mataría a Hipólita en su huida. Para rescatar a Antíope, las amazonas atacaron Atenas pero no obtendrían victoria alguna. Incluso en algunas versiones se afirmaba que Antíope moriría durante la ofensiva.

En muchas versiones, Teseo se casaba o con Antíope o con Hipólita, teniendo así un hijo llamado Hipólito. En la versión donde Teseo se casaba con Hipólita y la abandonaba, ella intentaría vengarse llevando a las amazonas a la boda del héroe con Fedra con la intención de hacer una matanza, pero fracasaría al ser asesinada, según las tradiciones, por los hombres de Teseo o por la amazona Pentesilea.


HERACLES LUCHA CONTRA LAS
AMAZONAS
Ánfora ática de figuras negras
530 - 520 a.C.
París, Louvre



HIPÓLITA Y LAS ESTRELLAS

Cuando el sol se está en la constelación de Aries, la de Andrómeda se pone. Esta última, que parece tener una larga falda, es coniderada femenina en la mitología griega. Tiene también tres brillantes estrellas cercanas alineadas, que dan la impresión de ser un cinturón (al igual que las tres estrellas de la constelación de Orión).

La constelación completa parece tener algo sujeto en la parte superior, que en el mito griego del sacrificio de Andrómeda se identifica con una cadena. Otras historias lo identifican con una espada, descartando las partes de la cadena que forma parte de la constelación, dando a entender que la constelación es una guerrera amazona, probablemente Hipólita.

lunes, 14 de abril de 2014

LAS AMAZONAS


Las amazonas eran una antigua nación formada por mujeres guerreras. Heródoto las situaba en la región fronterica con Escitia en Sarmacia. Las amazonas eran representadas en el arte clásico siempre batallando con guerreros helenos, siendo escneas de Amazonmaquias (literalmente "batalla de Amazonas"). La batalla entre los atenienses y las amazonas se conmemora con frecuencia en un género artístico completo, la amazonmaquia, en bajorrelieves de mármol como el del Partenón o las esculturas como las del mausoleo de Halicarnaso.

En la historiografía griega y romana hay diferentes relatos de asaltos de este pueblo en la Asia Menor. Las amazonas fueron asociadas, además, con varios pueblos históricos durante la antigüedad tardía. A principios de la Edad Moderna, las amazonas se identificarían directamente con las mujeres guerreras en general.

Fueron reinas amazonas conocidas Pentesilea, quien participó en la Guerra de Troya y su hermana Hipólita, cuyo cinturón mágico obtuvo Heracles al ser una de sus misiones en sus famosos doce trabajos.

Según la historiografía antigua, tanto griega como romana, los asaltos de amazonas se darían en Asia Menor. Estas mujeres serán además, asociadas con otros pueblos históricos durante la antigüedad tardía. A principios de la Edad Moderna, el término pasaría a denominar a mujeres guerreras sin particularismos.


AMAZONA FUGITIVA
Euphronios
Tonto de un kylix ático
550 - 510 a.C.
Munich, Staatliche Antikensammlungen



EL MITO DE LAS AMAZONAS

Se pensaba que este mítico pueblo había vivido en Ponto (la actual Turquía), cerca de la costa del Euxino (hoy el Mar Negro) donde formaron un reino independiente bajo el mandato de una reina, Hipólita ("la que deja sueltos sus caballos"). Se decía también que fundaron diversas ciudades, donde las más llamativas eran Esmirna, Éfeso o Sinope. Pero según Esquilo, en un pasado lejano habían vivido en Escitia, pero más tarde se trasladaron a Temiscira, al Termodonte (el río Terme, en el norte de la Turquía actual).

El célebre Heródoto las llamó Andróctonas ("asesinas de varones"). Entre tanto, Homero en la Ilíada, las amazonas son llamadas Antianiras ("las que luchan como varones").

En algunas versiones del mito, ningún hombre tenía permiso para mantener relaciones sexuales o residir en el país de estas espléndidas guerreras; pero, una vez al año, para evitar su extinción, éstas visitaban a los gargarios, una tribu vecina. Los niños varones que nacían fruto de estas uniones eran sacrificados, enviados de vuelta con sus padres o abandonados a su suerte; los que se quedaban con ellas les amputaban un miembro o los cegaban para que funcionasen como sus sirvientes; se quedaban, sin embargo, con las niñas, que serían criadas por sus madres y adiestradas en el campo, la caza y el arte bélico.


AMAZONA PREPARÁNDOSE PARA
LA BATALLA
Pierre - eugène Hébert
1882
Washington, National Gallery of Art



LAS AMAZONAS Y LOS HÉROES GRIEGOS

Los héroes más conocidos de la mitología clásica, como Heracles, Belerofonte o Aquiles, tuvieron que enfrentarse a las amazonas e invariablemente las vencieron.

Uno de los trabajos impuestos a Heracles fue conseguir el famoso cinturón de la reina Hipólita. Para esta tarea, le acompañó su amigo Teseo, quien raptó a la princesa Antíope, hermana de la reina, un incidente que llevó a la invasión de Ática en represalia, donde Antípoe pereció luchando junto a Teseo. En otras versiones, Teseo se casaba con Hipólita y en otras tradiciones se defendía que lo hacía con Antípoe, quien no moriría. 

Cuando las guerreras invadieron Licia, el rey Yóbates envió a Belerofonte con la esperanza de que encontrase la muerte a manos de las amazonas. Pero el héroe, que montaba al increíble caballo alado Pegaso, resultó triunfador.

La perdida Etiópida del Ciclo Troyano narraba la breve participación de las amazonas durante la Guerra de Troya. Los griegos llevaban diez largos años sitiando la ciudad y su principal guerrero, Aquiles, había matado ya al príncipe Héctor, el héroe de Troya. Bajo el mando de la reina Pentesilea ("tracia de nacimiento"), las amazonas desafiarían a los aqueos. Pero Aquiles mataría a Pentesilea en combate, siendo las mujeres guerreras derrotadas. Este célebre episodio también relatarían otros autores latinos posteriores, más concretamente el poeta Virgilio y el historiador Justino.

En la mitología helena abundaban las incursiones militares de las amazonas. En la Ilíada de Homero se contaba como atacaron a los frigios, que serían ayudados por el joven Príamo, rey de Troya. También se decía que las amazonas emprendieron una expedición contra la isla de Leuce, en la embocadura del río Danubio, donde las cenizas de Aquiles habían sido depositadas por su madre, Tetis. El fantasma del héroe se apareció aterrorizando a los caballos, que tiraron y pisotearon a las invasoras, obligándolas así a efectuar la retirada. Según Diodoro, la reina Mirina venció a los atlantes y a los gorgones. La tumba de ésta fue mencionada en la Ilíada.

ALGUNOS NOMBRES DE AMAZONAS

  • Ainia ("rapidez") era enemiga directa de Aquiles y una de las doce amazonas que acompañaron a la reina Pentesilea a la Guerra de Troya.
  • Antianira fue la que sucedió a Pentesilea como reina de las amazonas. Era conocida por ordenar que sus siervos masculinos fuesen mutilados y castrados.
  • Antíbrota era una de las doce seguidoras de Pentesilea.
  • Aníope era la princesa raptada por Teseo que provocó la invasión del Ática por el ejército amazónico.
  • Apasa fundó la ciudad de Éfeso.
  • Asteria fue la sexta amazona a quien Heracles mató.
  • Cleta era una de las doce seguidoras de la reina Pentesilea. Su barco se alejó de su curso por el viento y llegó a Italia, fundando así la ciudad de Clete.
  • Helena, hija de Títiro, luchó con Aquiles y murió al ser gravemente herida por él.
  • Hipólita era la reina amazona que poseía un cinturón mágico que el dios Ares, su padre, le había entregado. Sería muerta por Heracles en uno de sus trabajos.
  • Lampedo era la reina amazona tras la muerte de Lisipe. Gobernó junto a su hermana Marpesia e Hipo.
  • Liliana, según Higinio, fue la última amazona.
  • Lisipe fue la reina amazona que fundó la gran ciudad de Temiscira y estableció numerosos preceptos para sus guerreras.
  • Marpesia era la reina amazona después de que Lisipe muriese, gobernando así junto a Lampedo e Hipo.
  • Melanipa era la hermana de Hipólita. Heracles la secuestró y exigió el cinturón de Hipólita a cambio de su libertad. Ésta accedió y Heracles la liberó. Fue muerta por Telamón.
  • Mirina era la reina amazona que conquistó la Atlántida, Libia y derrotó al ejército de las Gorgonas en Iberia (la Península Ibérica actual).
  • Otrera era la consorte de Ares y reina amazona junto a las hermanas Marpesia y Lampedo. Fue, también, madre de Hipólita, Melanipa, Antíope y Pentesilea.
  • Pentesilea era la reina amazona que realizó numerosas hazañas durante la Guerra de Troya hasta que fue muerta por Aquiles.
  • Talestris fue una reina de las amazonas que tuvo encuentros amorosos con Alejandro Magno.


TALESTRIS, REINA DE LAS AMAZONAS,
VISISTA A ALEJANDRO
1696



CULTO HEROICO

De acuerdo con fuentes antiguas como Plutarco o Pausanias, las tumbas de estas mujeres guerreras podían encontrarse frecuentemente por todo lo que entonces se conocía como mundo griego. Algunas se encontraban en Megara, Atenas, Queronea, Calcis, Escotusa o Cinoscéfalos. Sin embargo, también era posible encontrar estatuas de las amazonas por toda Grecia. 

Tanto en Calcis como en Atenas, Plutarco contaba que había un amazoneum o altar de amazonas, lo que implicaba la presencia tanto de tumbas como de un culto exacto. El día anterior a las Teseas se ofrecían en Atenas sacrificios anuales a las amazonas. En época histórica, las doncellas griegas de Éfeso ejecutaban una danza circular anual con armas y escudos, que había sido establecida por Hipólita y sus amazonas. 


LA AMAZONMAQUIA


La Amazonomaquia, que literalmente significaba "el combate de las amazonas" o incluso "la guerra de las amazonas" era un tema iconográfico muy frecuente en la antigüedad griega y romana, que se encuentra representado en vasos cerámicos como bajorrelieves de monumentos o incluso sarcófagos. Era la batalla mítica entre los antiguos helenos contra las amazonas, guerreras femeninas muy preparadas en las artes bélicas. 

Se trata de escenas de combate de este mítico pueblo de mujeres guerreras y despiadadas que, según la tradición más generalizada y aceptada, se consideraba que vivían más allá de los escitas, con los griegos, y sobre todo con los siguientes héroes: Teseo, que capturó a la reina Hipólita para reclamarla como su esposa (o Antíope según otros autores); Aquiles, triunfante sobre Pentesilea en Troya; o incluso Heracles con su noveno trabajo, donde recuperaría el cinturón de la propia Hipólita.

Entre los monumentos más conocidos que consta en su decoración este relato estarían el del templo de Apolo de Eretria, el Tesoro de los atenienses en Delfos, el templo de Apolo Epicurio de Bassae, el Mausoleo de Halicarnaso (una de las siete maravillas del mundo antiguo), y el Altar de Zeus de la ciudad de Pérgamo.


AMAZONMAQUIA
Mármol, panel de sarcófago
160 - 170 d.C.
Roma, Museos Vaticanos, 
Museo Pio - Clementino

domingo, 13 de abril de 2014

PITÓN


Según la mitología griega, Pitón era una criatura que habitaba en la mítica región de Delfos, santuario del dios Apolo. Era siempremente representado como una gran serpiente. Él era quien presidió antes de la llegada de los dioses olímpicos el Oráculo de Delfos, centro de culto para su madre, Gea, la Tierra. Delfos era considerado el centro de la tierra por parte de los antiguos. Alli se encontraba la piedra llamada omphalos ("ombligo del mundo") que Pitón vigilaba con gran cautela.

Pitón se convirtió en el enemigo cnótico del dios olímpico Apolo, quién le quitó la vida y reorganizó la antigua casa de la bestia y el oráculo, que ahora sería suyo, convirtiéndose en el más famoso de toda la Grécia antigua. Estos cambios han sido interpretados generalmente como cambios profundos en los conceptos religiosos de la cultura helénica, que algunos serían graduales en el tiempo y otros abruptos tras invasiones de pueblos.

Hay diferentes versiones que relataban el nacimiento de Pitón y su muerte a manos de Apolo. En la versión de Higinio se sostenía que cuando Zeus (Júpiter) se acostó con la diosa Leto, madre de Artemisa (Diana) y Apolo, Hera (Juno), enloquecida por los celos, envió a Pitón para perseguir a Leto allá donde fuese, por lo que no podría dar a luz dondequiera que el sol brillase. Así, cuando Apolo creció quiso vengar la difícil situación que su madre tuvo que superar, persiguiendo a la serpiente hasta el monte Parnaso. Aunque no se atrevía a penetrar en el recinto sagrado de Gea en Delfos, lo mató con una de sus flechas a lado del trípode donde la sacerdotisa solía sentarse para comunicarse con las divinidades.

El primer convate que dio ocasión a que Apolo hiciera uso de sus flechas, fue cunado exterminó a la serpiente Pitón, que devastaba la campiña de Delfos con todo tipo de saqueos y maldades. La piel de este animal servía para cubrir el trípode de la sacerdotisa de Delfos.

La sacerdotisa del oráculo de Delfos fue conocida como la Pitia, adoptando así el topónimo Pitón, que los griegos explicarían como el nombre de la putrefacción del cadáver de la serpiente muerta. Además, se dice que el dios había fundado los famosos Juegos Píticos para celebrar así su legendaria victoria y hacerse con el oráculo.


APOLO MATA A LA SERPIENTE PITÓN
Eugène Delacroix
1850 - 1851
París, Louvre

sábado, 12 de abril de 2014

ORTRO


Ortro y Ortos (según el griego antiguo, "matinal" o "recto") era un can de dos cabezas, uno de los hijos de los temibles Tifón y Equidna y hermano del famoso Cancerbero (Cerbero según la mitología romana). Fue padre junto con la monstruosa Quimera, o quizás con la propia Equidna de la Esfinge y del León de Nemea según diversas versiones.

Según Quinto de Esmirna, Ortro aparecía representado junto con el pastor y su dueño Gerión en el escudo de Eurípilo, hijo de Heracles.

Su primer dueño fue el célebre titán Atlas, quien psoteriormente se lo entregaría al monstruoso Gerión. Éste último lo destinó a guardar, junto con el pastor Euritión, su cabaña de ganado de bueyes rojos en la isla Eritia.

Euristeo encargó a Heracles como décimo de sus doce trabajos que le llevase el vasto ganado del rey Gerión del lejano occidente sin pedirlo ni comprarlo. Cuando el héroe llegó a la isla Eritia, acampó solo en un monte. Ortro lo olió y acudió rápidamente a perseguirlo sin descanso, pero Heracles lo mató sin piedad con su clava. Cuando el pastor Euritión acudió a ayudar al perro de dos cabezas Heracles acabó también con su vida.


ORTRO LUCHANDO CON GERIÓN
Ánfora de figuras negras
540 a.C.
París, Biblioteca Nacional de Francia,
Cabinet des Médailles

viernes, 11 de abril de 2014

MOCHUELO DE ATENEA


El mochuelo de Atenea es el ave que acompañaba a la diosa de la sabiduría, las artes, las técnicas de guerra, Atenea, quien además era la protectora de la ciudad de Atenas y patrona de los artesanos. La correspondiente en la mitologría romana era Minerva. El mochuelo de Atenea ha sido tradicionalmente utilizado en la cultura occidental como un símbolo de la filosofía.

Atenea era fruto de la unión entre el padre de los dioses, Zeus, y Metis, la diosa de la prudencia. Zeus se tragó a ésta cuando estaba a punto de dar a luz a Atenea por indicación de Urano, el Cielo, y Gea, la Tierra, para evitar que ningún otro dios fuese tan poderoso como el mismísimo rey de los dioses. En el instante en que Metis daba a luz, Hefesto (Vulcano según la tradición latina) partió con un hachazo la cabeza de Zeus a causa de un insoportable dolor. De la brecha saldría Atenea, vestida con una armadura y lanzó un potente grito de guerra. El concepto analógico con la sabiduría proviene de la idea del nacimiento de la diosa de la cabeza del principal de los dioses.

Atenea era la diosa patrona de la polis de Atenas, y las monedas en uso de la época clásica ateniense estaban acuñadas con la imagen de un ejemplar de su mochuelo. Del mismo modo, se decía que Atenea tenía "ojos de búho", como señal de grandiosa sabiduría y perspicacia. Pero no todos los búhos se asociaban con la sabiduría. Hubo un tiempo en que el ave era una lechuza campestre que anteriormente había sido un hombre, Ascálafo, metamorfoseado por Deméter (la Ceres romana) para castigarlo cuando confesó que su hija Perséfone (Proserpina en la Antigua Roma) se había comido las semillas de granada que le impedían regresar de forma permanente al mundo superior.

Hegel defendía en sus Líneas fundamentales de la filosofía del derecho que "el ave de Minerva no emprende el vuelo hasta el oscurecer", cosa que se interpreta como que una época de la historia no es comprensible hasta que su final se acerca, de tal manera que la filosofía no ha de entenderse como predictora ni, por tanto, como prescriptora, ya que sólo alcanza el entendimiento de los fenómenos después de que se produzcan.

Se le ha atribuido erróneamente durante siglos los nombres de "lechuza de Atenea" y "búho de Atenea", cuando en realidad se trataba de un simple mochuelo común europeo, especie cuyo nombre científico es, curiosamente, Athene noctua.


ATENEA Y EL MOCHUELO
Brygos Pintor
490 - 480 a.C.
Nueva York, Metropolitan Museum of Art




MOCHUELO DE ATENEA EN UNA
MONEDA DE PLATA DE ATENAS
480 - 420 a.C.
Lyon, Museum of Fine Arts of Lyon

jueves, 10 de abril de 2014

MANTÍCORA


La mantícora era una criatura legendaria similar a la esfinge egipcia o incluso un tipo de quimera. Era una criatura originaria de la mitología persa, y su nombre significa, literalmente, "devoradora de personas". Tenía una cabeza humana frecuentemente con cuernos, cuerpo de un león rojo, tres filas de afilados dientes (como un tiburón), a veces alas, cola de un dragón o escorpión y una voz que recordaba al sonido de una trompeta. Además, era letal por ser capaz de disparar venenosas espinas para incapacitar o matar a cualquier presa. Es llamativo que era una bestia que devoraba a su presa entera, sin dejar rastro de ropajes, huesos o posesiones.

Dependiendo siempre de la versión a la que se acuda, su tamaño variaba desde el de un león hasta el de un equino, y su descripción podía incluir o no la presencia de alas y una coraza.

Al igual que se ha dicho anteriormente, la mantícora se introdujo en la mitología helena por medio de Ctesias, un médico griego que se encontraba en la corte del rey persa Artajerjes II en el siglo IV a.C., más concretamente gracias a su obra Indika ("Historia de la India"), desaparecida en la antigüedad.

Pero algunos estudiosos clásicos como Pausanias dudaban de la descripción original de Ctesias y atribuían el origen del monstruo a una descripción exagerada de simples tigres indios. Sin embargo, el famoso Plinio el Viejo la consideró una criatura auténtica y la incluyó en su influyente Naturalis Historia (c. 77). Más tarde, Claudio Eliano también la introdujo en su obra De Natura Animalium (IV; 21), obra utilizada como base para la mayoría de bestiarios europeos del medievo.


LA MANTÍCORA
Joannes Jonstonus
1678



LA MANTÍCORA
Ilustración tomada de La historia de
las bestias de cuatro patas
1607

miércoles, 9 de abril de 2014

EL LEÓN DE NEMEA


El león de Nemea era una criatura mitológica griega muy conocida. Era un despiadado monstruo que vivía en Nemea y protagonista de uno de los trabajos del célebre Heracles. Era considerado hijo de los terribles Tifón y Equidna pero otras versiones afirmaban que era descendiente de Ortos y Quimera. Sin embargo, también se ha dicho que habría caído desde la luna como hijo de Zeus y Selene, la Luna.

Esta bestia fue la protagonista principal del primero de los doce trabajos de Heracles, ya que la misión del héroe era matar al león y después despojarlo de su piel. 

Nemea era una localidad que se encontraba entre las famosas ciudades de Argos y Corinto. Ésta estaba siendo devastada con severa crueldado por este león monstruoso, aterrorizando así los alrededores. Era un monstruo cuasi invencible porque tenía una piel que lo protegía de las heridas por metales, piedras o armas. Cuando Heracles se dirigió a cazarlo se hospedó en casa de Molorco, partiendo después hacia la guarida de la fiera. 

Cuando el héroe se enfrentó al león de Nemea por primera vez usó su arco y sus flechas, un garrote hecho del olivo que él mismo había arrancado y una resistente espada de bronce. Sin embargo, todas las armas resultaron inútiles. 

La morada del animal tenía dos entradas diferentes: Heracles lo azuzó hasta que el animal penetró en ella, taponó una de las entradas y lo acorraló por la contraria. Así consiguió atraparlo y lo mató estrangulándolo con su inmensa fuerza.

El cuerpo del león fue llevado a Micenas para que el rey Euristeo pudiese contemplar la prueba de la hazaña de Heracles. Euristeo se asustó de tal manera que prohibió al héroe volver a entrar en su ciudad, ordenándole que de ahí en adelante le mostrase el fruto de sus trabajos desde la parte exterior de las murallas. Euristeo mandó a sus herreros para que le forjasen una tinaja de bronce que escondió bajo tierra. Ésta sería su refugio cada vez que se anunciaba a Heracles, comunicándole sus instrucciones a través de un heraldo.

Heracles empleó muchísimas horas intentando desollar al león sin conseguir éxito alguno. Por fin, Atenea, disfrazada de una vieja bruja, ayudó al semidiós a advertir que las mejores herramientas para cortar pieles eran las propias garras del inerte león. De esta manera, con una pequeña intervención divina, consiguió la piel de león, que desde entonces vestiría a modo de armadura, usando la cabeza del animal como un yelmo impenetrable.


HÉRCULES Y EL LEÓN DE NEMEA
Peter Paul Rubens
Colección Privada

martes, 8 de abril de 2014

PARTÉNOPE


Parténope era, según la mitología griega, una sirena que fundó en Italia la famosa ciudad de Nápoles, a la que, originalmente, se le dio su nombre. A veces es identificada también con el nombre Pisínoe, siendo representada, además, tocando la lira.

El mito de la sirena se debió, probablemente, a los cumanos. La poca información que se conoce hoy en día se refiere a una carrera con antorchas que cada año se celebraba en su honor llamada Lampadoforie. Pero también es conocida por ser la más hermosa de las sirenas del Golfo, que sería enterrada, según la leyenda, cerca de Nápoles.

Su historia comenzaba siendo una humana muy bella. Pero diosa de la belleza y el amor, Afrodita, la transformó en un ser mitad mujer mitad pez. Sin embargo, las sirenas eran, según la tradición más arcaica, mujeres aladas que sobrevolaban los cielos.

Sin embargo su protagonismo está ligado a Odiseo, Ulises según los latinos. Cuando el mítico héroe viajaba en barco en una de sus múltiples hazañas encontró a las temibles Sirenas. Para evitar ser hechizado por ellas y morir en el mar ordenó a sus camaradas marineros, siguiendo el consejo de la maga Circe, que se tapasen los oídos con cera para no poder escuchar a las temibles criaturas. Mientras, Odiseo se ataría al mástil del barco con los oídos descubiertos para no precipitarse al agua. De esta forma, ninguno de sus tripulantes sufrió daño alguno porque no escucharon en ningún momento el canto de las Sirenas. Odiseo, a pesar de haber implorado una y otra vez que lo soltasen se mantuvo junto al poste porque sus compañeros no escuchaban ningún ruido. Así pudo deleitarse de la música sin sufrir daños.

En consecuencia, una de las sirenas tuvo que perecer y esta suerte le sobrevino a Parténope. Una vez muerta, las olas la lanzaron hasta la playa, donde sería enterrada con múltiples honores. En su sepulcro se instaló más adelante un gran templo, que poco a poco se iría expandiendo, creándose un pueblo. Finalmente, el lugar donde fue enterrada se transformó en la próspera Nápoles, llamada antiguamente Parténope.


FONTANA DELLA SIRENA
Nápoles

lunes, 7 de abril de 2014

LOS PÁJAROS DEL ESTÍNFALO


Los pájaros del Estínfalo eran unas aves mitológicas, propias de la mitología griega y romana, que tenían picos, alas y gruesas garras de bronce. Sus excrementos eran extremadamente venenosos, lo que provocaba la ruina de cultivos. Eran unas bestias muy temibles porque eran carnívoras.

Poblaban la región y el bosque alrededor del lago Estínfalo. Euristeo mandó a su primo Heracles que acabase con la amenaza de estas criaturas como parte de sus doce trabajos, ya que en muchas ocasiones atacaban con brutalidad el ganado de la zona o incluso a la población, creando verdaderas matanzas. 

Así pues, Heracles se dirigió al Estínfalo. Allí encontró la zona absolutamente desolada, siendo así una misión especialmente difícil de completar, lo que causó angustia en el héroe: las aves eran demasiadas para sus famosas flechas envenenadas y su legendaria fuerza en este caso le sería inservible. 

Pero la solución se avecinó desde el cielo. La diosa Atenea se le apareció y le socorrió entregándole un cascabel (o, según otras versiones una campana) de bronce. Le mandó pues que lo tocase desde una alta colina. Cuando el semidiós obedeció a las instrucciones de la diosa, las aves, absolutamente asustadas, emprendieron vuelo y nunca más se las volvió a ver en aquel espacio. Muchas de ellas fueron derribadas, aún así, por las flechas de Heracles y las que consiguieron escapar huyeron rápidamente hacia la isla de Ares, la cual se encontraba en el lejano Mar Negro, donde serían encontradas algunos años más tarde por los Argonautas en su viaje hacia la Colóquida.

Cuando Heracles volvió a Micenas a encontrarse con el rey Euristeo, éste se encontraba en su refugio debido a que varios de los pájaros de Estínfalo volaban alrededor de su majestuoso palacio. Al contemplar esto, Heracles hizo sonar el instrumento que las ahuyentó la última vez, consiguiendo de nuevo que se alejasen de ahí.


HERACLES Y LOS PÁJAROS DE ESTÍNFALO
Ánfora ática de figuras negras
560 - 530 a.C.
Londres, British Museum



HÉRCULES Y LOS PÁJAROS DEL ESTÍNFALO
Mosáico los doce trabajos
201 - 250 d.C.
Madrid, Museo Arqueológico Nacional de España

domingo, 6 de abril de 2014

LOS DÁCTILOS


Los Dáctilos eran una raza arcaica de hombres fálicos relacionados con la Gran Madre, es decir, Cibeles o Rea. Se consideraban hombres-espíritu al igual que los Curetes, los Cabiros o los Coribantes. Los Dáctilos fueron antiguos herreros y hechiceros sanadores. Según algunas tradiciones eran trabajadores del dios de la forja y la industria, Hefesto (Vulcano en la Antigua Roma), y enseñaron a trabajar los metales, las matemáticas y el alfabeto a los mortales.

Cuando la madre de todos los dioses, Rea o Cibeles, supo que el momento del parto le había llegado marchó a una cueva sagrada en el famoso monte Ida. Cuando estaba acuclillada para dar a luz, clavó sus dedos en la Tierra (Gea en Grecia). Así, dio origen a los "dedos ideos", considerados a menudo diez en número, o a veces multiplicados a una raza de diez decenas. Sin embargo, es común que se dijese que eran tres o treinta y tres. Cuando los griegos prestaban un solemne juramento ante los dioses, a menudo presionaban sus manos contra la tierra para pronunciarlo.

Los Dáctilos del monte Ida en Frigia inventaron el arte de la forma para darles así formas útiles usando las llamas del fuego. Además, son conocidos por haber descubierto el hierro. A los tres Dáctilos frigios, que se econtraban al servicio de la Gran Madre, se les solía dar los siguientes nombres: Acmón (el yunque), Damnameneo (el martillo) y Celemis (la fundición). De éste último contó Ovidio la historia de cuando Rea fue ofendida por este compañero de la infancia de Zeus, le pidió que lo transformase en adamanto, duro como espada templada y Zeus así lo hizo.

Los Cabiros se encontraban en la pequeña isla de Samotracia. Eran considerados por el célebre autor clásico Diodoro Sículo dáctilos ideos que habían llegado al oeste desde Frigia. Sus prácticas mágicas habían logrado grandes cosas, como convertir a los habitantes del lugar a su culto secreto.

En la isla de Rodas, los Telquines fueron hombres ctónicos parecidos que eran nueve en total. Fueron recordados por los antiguos griegos como peligrosos herreros y hechiceros del Hades, y multiplicados hasta una raza autóctona completa que el dios Poseidón criaría.

En la isla cretense, tres Dáctilos llevaron nombres sugestivos de curación: Paionio, quién más tarde sería asociado con el dios Ascelpio, Epimedes y Yaso. Se contaba que introdujeron el trabajo del cobre y el hierro en Creta.  De Yaso se decía que había yacido con Rea en un campo arado tres veces diferentes y que la diosa había engendrado a Pluto ("riqueza") con la forma de una abundante cosecha.

EL LEÓN DE CITERÓN


El león de Citerón era una monstruosa fiera que arrasaba los rebaños de Beocia. Sería conocido porque el célebre Heracles lo mató y desolló.

Era una de las primeras hazañas del héroe. No se ha descrito ninguna capacidad especial o destacable del león, cosa que lo diferenció notablemente del terrible León de Neea, y por ende Heracles le dio fin por medios convencionales. Sin embargo, tardó cincuenta largos y duros días en darle caza.

Tespio, el rey de Tespias, en Beocia, hospedó al semidiós durante ese periodo de tiempo y, teniendo él cincuenta bellas hijas, fraguó el plan de concebir en todas ellas un vástago del poderoso héroe, que por aquel entonces ostentaba tan sólo dieciocho años de edad.

Existen diferentes versiones sobre la forma en la que el soberano logró tal plan, siendo la más aceptada que Heracles yació con una doncella diferente cada noche pensando que se trataba siempre de la misma. Otra defendía, en cambio, que yació con todas ellas en una sola noche o, según otra versión, con sólo cuarenta y nueve, puesto que una se le opuso siendo condenada por ello a la virginidad de por vida.

El numero de hijos también ha variado, siendo de cincuenta a cincuenta y dos teniendo la hija mayor y la menor hijos gemelos, lo único que no cambia en los relatos es el hecho de que toda su descendencia fue masculina.

Después de derrotar al león de Citerón, Heracles lo desolló y vistió su piel, atuendo por el que se le conocería de ahí en adelante: más tarde, cambiaría esa piel por la del León de Nemea, uno de sus doce trabajos.

sábado, 5 de abril de 2014

MELIAS O MELÍADES


Las melias o melíades eran las ninfas de los fresnos  de flor de las montañas de Grecia. Estas dríades fueron engendradas por Gea, la Tierra, al ser fertilizada por los genitales de Urano, el Cielo, arrojadas por Cronos. Eran, por tanto, hermanas de las Furias, de los Gigantes y de la propia Afrodita. La más importante y conocida de todas ellas era Melia. 

Habría que destacar también que de los fresnos de las melíades surgiría la raza de la llamada Edad de Bronce.

Las melias pertenecían a una clase de hermandades cuya naturaleza era aparecer en conjunto, y son invocadas en plural, aunque los mitos genealógicos (especialmente la Teogonía de Hesíodo) solían darles nombres individuales, como Melia, pero éstos son claramente secundarios. 

Los fresnos de muchas especies exudan una sustancia azucarada que los antiguos griegos denominaban méli ("miel"). Segín el Himno a Zeus de Calímaco, estas ninfas de los Montes Dikti ayudaron a cuidar al pequeño dios poco después de haber nacido.

Las melias solían considerarse, además, ninfas protogonas por haber sido hijas del Cielo y la Tierra. En ocasiones se alude a ellas como las "ninfas más antiguas", y por ser una de las primeras entidades en errar libremente en la naturaleza salvaje.

Melia era la más célebre de todas ellas. Con su hermano, el dios-río Ínaco fue madre de Ío y Foroneo. En otras versiones también se defendía que fueron los padres de Egialeo, Micena, Argos, Pelagos y Caso. Y aún en otras, se decía que era la madre de Ámico con el gran Poseidón.