jueves, 21 de noviembre de 2013

TETIS


En la mitología griega, Tetis era una ninfa del mar, una de las cincuenta nereidas, hijas del "anciano dios de los mares" Nereo, y de la oceánide Doris, y nieta de la titánide Tetis, con quien es costumbre confundirla. A veces también suele confundirse a Temis con ella, la encarnación de las leyes de la naturaleza.

Educada por Hera o Juno, siempre obtuvo ayuda de la reina de los dioses.


TETIS, DIOSA Y NEREIDA

La etimología de su nombre (procedente de "constituir" o "establecer") sugiere un papel inicial político. Aunque la mayoría del material existente que documenta información sobre Tetis concierne a su papel de madre de Aquiles, y aunque en gran medida es una criatura de fantasía poética más que una diosa de culto en su periodo histórico, algunos indicios y referencias fragmentarias han sugerido un estrato más antiguo de la tradición en el que desempeñó un papel mucho más importante en las prácticas religiosas y la imaginación de griegos.

En la Ilíada, Aquiles recuerda a su madre su papel en la defensa, y, por tanto, legitimación del reino de Zeus ante una incipiente rebelión de tres olímpicos, todos ellos con raíces preolímpicas: "te gloriabas de haber evitado, tú sola entre los inmortales, una afrentosa desgracia al Cronión/Zeus/, que amontona las sombrías nubes, cuando quisieron atarle otros dioses olímpicos: Hera, Poseidón y Palas Atenea. Tú, oh diosa, acudiste y le libraste de las ataduras, llamando al espacioso Olimpo alcentímano a quien los dioses nombran Briareo y todos los hombres Egeón, el cual es superior en fuerza a su mismo padre /Urano/, y se sentó entonces al lado de Zeus, ufano de su gloria; temiéronle los bienaventurados dioses y desistieron de u propósito". (Homero, La Ilíada, 334 - 412). Sin embargo, tiene más coherencia que se haga referencia a la titánide Tetis.

Quinto de Esmirna, recordando este pasaje, escribió que Tetis liberó una vez a Zeus de las cadenas, si bien no hay otras referencias a esta rebelión entre los olímpicos.

Cuando Hefesto (Vulcano en Roma) fue derrocado del Olimpo, -bien desterrado por Hera (Juno) por culpa de su cojera, bien desahuciado por Zeus por haberse puesto del lado de ésta-, las Nereidas Eurínome y Tetis lo acogieron y lo cuidaron en la isla volcánica de Lemnos. Él hacía allí trabajos de herrería para ellas.

En la Biblioteca mitológica de Pseoudo-Apolodoro se afirmaba que Tetis fue una vez cortejada tanto por Zeus como por Poseidón.

Cuando Dionisos (Baco en Roma) fue expulsado por Licurgo con la ayuda de los dioses olímpicos, fue a refugiarse con Tetis en el mar Eritreo en una cama de algas.

Sin embargo, fue dada en matrimonio al rey mortal Peleo, que su hijo destacaría sobre su padre.


TETIS Y AQUILES

Tetis era la madre del célebre héroe griego, protagonista en la Guerra de Troya, Aquiles con Peleo, rey de los Mirmidones. Tanto Poseidón como Zeus estaban interesados en ella, pero una profecía de Temis reveló que su hijo sería más grande que su padre: entonces, arreglaron su matrimonio con el mortal para no salir perjudicados.

Los dioses enviaron a Iris, que es con Hermes (o Mercurio) mensajera de los dioses, para encontrar un mortal que quisese unirse a Tetis. Iris fue a ver al centauro Quirón, uno de los más famosos sabios de la antigüedad, que más tarde sería el tutor de Aquiles. Entre los discípulos de Quirón destacaba por su hermosura, inteligencia y valentía el joven Peleo, hijo de Éao, a quien tenía en gran estimo.

Peleo cortejó a la nereida pero ésta, sintiéndose humillada por la imposición de los dioses, lo rechazó. Ante esto, Quirón aconsejó a Peleo que buscase a Tetis cuando estuviera dormida en la cueva a la que solía ir, y la atase fuertemente para evitar que escapase transformándose en alguna otra criatura. Ella, sin embargo, se transformó en llama y en un rugiente león pero Peleo se matuvo firme. Así, Tesis consistió en casarse con él, aunque sin amor ni interés.

La boda de Tetis y Peleo se celebró en el monte Pelión y a ella asistieron todas las deidades. Allí los dioses celebraron el matrimonio con un banquete. Apolo tocaba la lira y las Musas cantaban, según Píndaro. Quirón le regaló a su discípulo y amigo Peleo una lanza de madera de fresno y Poseidón los caballos inmortales, Janto y Balio. Pero Eris, la diosa de la discordia, no había sido invitada. Como venganza, arrojó una manzana dorada en la que decía "para la más hermosa", con la que la subsiguiente disputa de varias diosas llevó al Juicio de Paris y terminó ocasionando la guerra de Troya.

El matrimonio tuvo varios hijos, pero Tetis, apenas nacían, los asfixiaba para que no heredasen rasgos mortales de su padre. Peleo comenzó a sospechar y descubrió, al nacer su séptimo hijo, Aquiles, que Tetis los sometía a un ritual para intentar convertirlos en inmortales, pero acababa con sus vidas: empleaba su magia con el bebé por la noche, quemando su mortalidad en el fuego del hogar y ungiendo al niño con ambrosía durante el día. Cuando peleo la sorprendió quemando al niño, dejó espacar un grito: "Tetis le oyó, y alcanzando al niño lo arrojó chillando al suelo, y como un soplo de viento cruzó rápidamente la sala y saltó al mar, furiosísima, y nunca desde entonces regresó". Al ser interrumpida por su marido, Tetis hizo a su hijo físicamente invulnerable salvo por su talón, que estaba a punto de quemarse cuando Peleo la detuvo.

En una variante de este mito, Tetis intentó hacer inmortal a Aquiles sumergiéndole en las aguas del Estigio, uno de los ríos del Hades o inframundo. Pero el talón, parte del cuerpo que sujetaba la nereida, no fue protegido por las aguas del río. En la historia de Aquiles en la Guerra de Troya narrada por Homero, no se hace mención a esta debilidad. 

Después de que Tetis desapareciese, Peleo le dio el niño a su maestro Quirón para que lo criase.

La profeía decía que el hijo de Tetis tendría una larga pero aburrida vida, o gloriosa pero corta. Cuando la guerra estalló en Troya, Tetis estaba preocupada y ocultó al héroe en la corte de Licomedes, disfrazado de mujer, pero Aquiles acabó acudiendo con el resto de los griegos aliados. Viendo que no podía evitar que su hijo cumpliese su destino y después que el príncipe Héctor matase a Patroclo en duelo pensando que era Aquiles y expoliase el cadáver y tomase las armas de Aquiles, Tetis hizo que Hefesto forjase un escudo delicadamente decorado, una armadura propia de dioses, unas espinilleras y un yelmo para que su hijo se vengase. A cambio, prometió pagarle con favores sexuales, que al final evitó.

Cuando Paris mató a Aquiles, Tetis volvió al mar con el resto de las Nereidas para llorar su muerte, y guardó sus cenicas en una urna de oro, levantando en su memoria un monumento e instituyó unas fiestas conmemorativas.


LA BODA DE TETIS Y PELEO
Hendrick de Clerck
1606 - 1609
París, Louvre



JÚPITER Y TETIS
Jean-Auguste-Dominique Ingres
1810 - 1811
Aix-en-Provence, Musée Granet



TETIS RECIBE DE VULCANO LAS ARMAS
PARA AQUILES
Kylyx ática de figuras rojas (de Vulci)
Pintor de la Fundación
490 - 480 a.C.
Berlín, Antikensammlung

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