viernes, 22 de noviembre de 2013

CASANDRA


Casandra ("la que enreda a los hombres" o "hermana de los hombres") era una de las hijas de Hécuba y Príamo, reyes de Troya, lo que la convertía en princesa.

Casandra fue sacerdotisa del dios Apolo, con quien pactó, a cambio de un encuentro carnal y una boda, la concesión del don de la profecía. Pero cuando accedió a los arcanos de la adivinación propiciados por el dios, la joven rechazó el amor de éste: Apolo, viéndose traicionado, la maldijo mientras la escupía en la boca. Seguiría teniendo el don que tan preciado era para ella, pero nadie creería jamás en sus pronósticos. En efecto: cuando la princesa adivina anunció las grandes desgracias que habían de sobrevenir a sus padres y su reino, la tuvieron por loca y la encerraron en una torre donde no cesaba de lamentar la próxima destrucción de su ciudad. Por tanto, aunque Apolo la amase, cuando ella no lo correspondió, la maldijo: su don se convertiría en una fuente continua de dolor y frustración.

Existen versiones alternativas de la historia en las que Casandra, siendo niña, pasó la noche en el templo de Apolo con su hermano gemelo Héleno y las serpientes del templo chuparon y limpiaron sus orejas, por lo que ambos serían capaces de oír el futuro. Este es un tema recurrente en la mitología griega y romana. Otras versiones sugieren que la princesa consiguió la habilidad de entender el idioma de los animales, en lugar de conocer el futuro mediante la adivinación.

Casandra redobló sus lágrimas y gemidos cuando supo que su hermano Paris había partido hacia Grecia; pero todos se burlaron de ella. Cuando quiso impedir que sus ciudadanos y servidores introdujesen dentro de las murallas el fatídico caballo de madera, nadie se preocupó de sus amenazas.

Una vez concluida la guerra de Troya, durante el saqueo de la ciudad, Áyax, hijo de Oileo, encontró a la princesa refugiada bajo un altar dedicado a Minerva (Atenea en Grecia). Aunque la princesa se aferró a la sagrada estatua de la diosa, (bien fuera el Paladio, bien otra estatua distinta), en el frenesí del saqueo, Áyax desoyó los ruegos, y la arrastró junto con la estatua. Según algunas fuentes, el héroe griego la violó en ese preciso lugar; para otras fuentes, en cambio, el sacrilegio cometido por Áyax había consistido en no respetar la sagrada estatua de la diosa. Este hecho condenó al guerrero, pues Neptuno (Poseidón en Grecia), impelido por la humillada Minerva, hundió su barco causando una tormenta en las cercanías del promontorio de las rocas Giras, donde murió ahogado o clavado a las rocas por el tridente del dios del mar.

Cuando Troya fue tomada por los griegos ante la derrota de los Troyanos, el rey Agamenón de Micenas, enamorado de la belleza de esta princesa, la hizo cautiva y su concubina. Éste ignoraba que, mientras batallaba en Troya, su esposa Clitemnestra había empezado un romance con Egisto. Cuando Agamenón y Casandra regresaron a Micenas, Clitemnestra le pidió a su marido que anduviera por encima de una alfombra morada, color que simbolizaba a los dioses. Pero Casandra, que durante el viaje hacia Micenas le anunció dos veces la cruel suerte que a uno y otro les esperaba a su llegada a la Argólida le advirtió a Agamenón de que no lo hiciese. Sin embargo, el rey la ignoró y cruzó la alfombra, cometiendo así un sacrilegio, pues ambos fueron asesinados por Clitemnestra y Egisto. En algunas versiones se admite la idea de que Casandra y Agamenón habían tenido gemelos: Telédamo y Pélope, asesinados también por Egisto.

Télefo, hijo del famoso Hércules, también amaba a la princesa troyana pero ella se burlaba de él y le ayudó a seducir a su hermana Laódice.

Aunque Casandra previó la destrucción de Troya, la muerte de Agamenón y su propia desgracia, fue incapaz de evitar las desgracias, siendo el castigo de Apolo perpetuo.





CASANDRA
Evelyn de Morgan
1898



ÁYAX, HIJO DE OILEO SE DISPONE A ARRASTRAR A CASANDRA 
AGARRADA A LA ESTATUA DE ATENEA
Copa ática de figuras rojas
440 - 430 a.C.
París, Louvre



ÁYAX Y CASANDRA
Solomon Joseph Solomon
1886

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